Quiero que sepas lo profundamente agradecida estoy por tenerte en mi vida; tu amistad ha sido un regalo invaluable, un refugio en los días difíciles y una alegría constante en los momentos felices. Valoro cada palabra, cada gesto, y cada instante compartido contigo, porque más que una hermana , eres un ser especial que ha dejado huellas imborrables en mi corazón. Gracias por tu cariño incondicional, por tu apoyo sincero y por ser simplemente tú: una persona maravillosa que aprecio con todo mi ser.